Unos días después de recuperarle el pulso al trabajo pendiente es momento de valorar la edición de Fitur 2010. Para todos aquellos que han expuesto o visitado la feria, es evidente que la crisis ha constituido el principal eje de las preocupaciones en el sector. La crisis tiene una sombra alargada y la previsión es que la incertidumbre que se deriva del discurso de la mayoría de actores implicados esté presente, al menos, todo este ejercicio.
Menos expositores y más visitantes. Fitur 2010 también ha servido de termómetro para medir el recorte de patronatos de turismo y empresas. Se acabaron los fastos de años anteriores y llegó la hora de gastar la suela paseando por los diversos stands de los clientes y competidores.
Con todo, Fitur como feria es víctima de los cambios en el sector. Tradicionalmente era la feria un espacio en el que poder conocer las novedades del año, abrir contactos comerciales y cerrar contratos. Hoy en día, las nuevas tecnologías reducen este valor presencial porque el contacto con el cliente puede llegar a ser absoluto a través de correo electrónico, skype, blogs, redes sociales y otras formas de comunicación activa.
Las nuevas tecnologías no convierten a Fitur en una feria irrelevante, ni mucho menos. En la peor de las adversidades, la feria sigue mostrando una fortaleza considerable, pero sí es cierto que ciertos hábitos modifican la agenda y necesidades de quienes participan.
Una excelente forma de medir la incertidumbre e ilusiones se encuentra en el vídeo de Fitur 2010 que Promo Turismo realizó a numerosos profesionales y visitantes de la feria. El vídeo, portada de Hosteltur ayer, refleja fielmente el abanico de impresiones que en la feria se vivió. Os dejamos con el vídeo y con la curiosidad de ser parte del mismo (primer corte en minuto 2.11 y segundo corte en el 8.34).
Gracias a Boris y Marco Táboas de Promo Turismo por la atención prestada.
Uno de los mayores privilegios que atesoran las redes sociales radica en la facilidad para encontrar personas y entornos de gran valor que te permiten crecer, tanto profesional como personalmente. Ejemplos de la afirmación anterior cada uno los puede encontrar con facilidad porque, afortunadamente, abundan en la blogosfera.
En el caso concreto de Contenido SEO pretender reducir a unos cuantos nombres las numerosas aportaciones recibidas sería injusto. Como si se tratara de un cuento borgiano, a partir de cada persona presente en las redes sociales se pueden desentrañar las incógnitas que subyacen al universo.
Sin embargo, me gustaría introducir a Jaime Izquierdo, un reconocido profesional de los recursos humanos y las nuevas tecnologías centrado en la gestión de las competencias 2.0, a quien tenemos el placer de seguir tanto en su blog Competencias 2.0 como encontrar en eventos como Twittpalma.
A modo de resumen, me gustaría transcribir esas 8 competencias con reflexiones entrecomilladas de Jaime.
Iniciativa. “Cuando uno se apunta a cosas del 2.0 tiene que participar”.
Conexión. Entendida como “la capacidad para definir los criterios de conexión”.
Control del tiempo. “No hay un estándar para dedicarle tiempo a la red; el tiempo que sea productivo”.
Información desordenada. “Decidir qué información es la que vamos a mirar con atención y saber buscar”.
Transparencia. Con el fin de “definir el criterio de qué es lo que se quiere enseñar y a quién se lo quieres enseñar”.
Visión global. La red pone a tu alcance la posibilidad “de importar talento y otras opiniones”.
Aportación de valor. Una gestión que invita a un sano ejercicio de autocrítica online: “¿Y yo qué voy a contar?” en la red.
Incertidumbre. Los retos ante lo nuevo prefiguran un hombre siempre necesitado de la reflexión. Como Jaime cita de Kant, “es más inteligente el hombre cuántas más incertidumbres es capaz de soportar”.
Con la intención de aplicar el valioso conocimiento que Jaime comparte en el vídeo, nos gustaría colaborar en esta disertación aportando una reflexión sobre una nueva ¿competencia? no comentada por Jaime: la inteligencia corporativa.
La gestión de la inteligencia corporativa podría explicarse como “la importancia de desarrollar internamente mecanismos para dar a conocer aquello que sustenta la cadena de valor de una organización.”
Es decir, de acuerdo a la inteligencia corporativa, una cultura empresarial de éxito requiere de la transmisión de los valores, principios y misión a todos quienes participan de ella, incluyendo no sólo a empleados, si no también a proveedores, clientes y prescriptores, mientras que una persona con una competencia de inteligencia corporativa sería aquella capaz de entender e interiorizar los procesos que determinan la estructura de valor de una empresa.
¿Qué convierte a la inteligencia corporativa en una competencia 2.0? Es relevante enfatizar que en entornos 2.0 todos actuamos como marcas y medios de comunicación de aquello que nos interesa y nos rodea. Ésa es una de las grandes revoluciones de las redes sociales. De ahí que las personas con una alta competencia de inteligencia corporativa cumplan con una función de la cultura empresarial muy importante en la actualidad: la transmisión de la identidad de la empresa en entornos 2.0, es decir, la difusión del valor de una empresa en entornos que maximizan el valor de la conversación y la interacción con nuestro público objetivo.
La red proporciona un sinfín de oportunidades para valorar la inteligencia corporativa de una persona. Aquellas empresas que cuentan con personas capaces de transmitir de forma eficaz lo que significan como organización tienen una ventaja competitiva frente a otras empresas que carecen de esta competencia.
Como casi siempre, las empresas que de verdad tienen en sus empleados su mayor activo son aquellas que sí poseen y desarrollan de forma correcta, ya sea consciente o inconscientemente, competencias como la gestión de la inteligencia corporativa y por supuesto las enunciadas en el extraordinario vídeo de Jaime y Promo Turismo. Un mes después todavía algunos seguimos dándole vueltas…
Gracias de nuevo a Jaime Izquierdo por compartir su conocimiento, a Promo Turismo por la transmisión del mismo y a tí por supuesto por haber llegado hasta aquí.
Cuesta recordar una excitación similar en la calle de Sant Miquel que la provocada por un músico anónimo. Una guitarra y, sobre todo, una voz que retumba por entre los edificios y calles son suficientes para cautivar la atención de turistas, ancianos, adolescentes, punks y demás caminantes circunstanciales de Palma de Mallorca. Todos ellos se reúnen alrededor de Aaron Lordson, un músico que regala cada día una hora de sentidas canciones de rythm and blues y soul en el corazón de Palma de Mallorca.
Aaron Lordson es un músico diferente. Por la profundidad de su voz. Por su sonrisa perenne. Por la calidez de sus canciones. Por su capacidad de atraer desde el talento musical. Sin artificios, sin extravagancias, sin ruidos innecesarios.
Tener el privilegio de poder charlar con Aaron Lordson todavía engrandece más su figura musical. Natural de Togo, Aaron no tiene reparos en afirmar que ha buscado entre cubos de basura para poder comer, que ha dormido bajo puentes y en playas por carecer de alojamiento y dinero.
Las penurias pasadas de Aaron tienen cierta correspondencia con el rechazo que en la actualidad discográficas y productoras oponen a su talento musical. El razonamiento es simple: Aaron Lordson gusta a todos los públicos, sí, pero su salida comercial es todo un interrogante para asegurar el retorno de la inversión, un reto que nadie parece querer asumir.
En una época en la que la industria de la música debe reinventar un modelo de negocio obsoleto basado en la copia, Aaron Lordson ofrece una propuesta de valor exitosa, muy acertada dado el limitado tamaño de una estructura con pocos recursos.
Ver actuar a Aaron Lordson no sólo engancha y emociona. Permite además descubrir un verdadero study case de la música con pocos recursos, que se podría iniciar en los siguientes puntos:
Una acertada estrategia de marketing directo. Aaron Lordson tangibiliza el principal activo que posee, sus canciones, diariamente frente a un público indiscriminado que puede interesarse y disfrutar de su música sin que ello le suponga un coste inicial.
Transparencia del producto. Su propuesta musical conecta con facilidad. Son canciones sentidas a partir de una guitarra acústica y una voz, sin más pretensiones, una exhibición de producto perfecta para captar la atención de una marea de potenciales clientes y prescriptores que en principio no le conoce. Quienes le escuchan compran sus cds porque las canciones de Aaron Lordson que escuchan y ven les convencen.
Monetización. La conversión que Aaron Lordson y sus colaboradores realizan está centrada en aportaciones libres y, sobre todo, en la venta directa de cds de Aaron Lordson que los numerosos visitantes que le escuchan realizan al momento, mientras él sigue cantando. Un día observé cómo vendían más de 50 copias en apenas una hora. ¿Cuántos grupos nacionales e internacionales son capaces de vender 50 cds en Mallorca en una hora teniendo en cuenta la estructura y distribución de que disponen?
Un equipo implicado. Aaron cuenta con un equipo de colaboradores que adopta un rol secundario en sus actuaciones pero que es crítico para poder tangibilizar el valor de Aaron Lordson como producto musical. Charlan con los visitantes, entregan flyers con información de la web de Aaron, informan y venden cds, graban sus actuaciones, toman fotografías… sin duda alguna, en el equipo de colaboradores radica una parte esencial del éxito que la música de Aaron genera.
Boca a boca. El impacto que las actuaciones y canciones de Aaron Lordson causa tienen un efecto promocional de primer orden: convierte a centenares de oyentes al día en prescriptores de su producto, con vídeos grabados en móviles que se comparten y se cuelgan en YouTube, cds con su música, comentarios en la calle, en casa y por supuesto en posts y blogs de Aaron Lordson como este que estás leyendo. (Si has llegado hasta aquí, quizá tú continúes con este boca a boca.)
Todos estos atributos y algunos que se me escapan convierten a Aaron Lordson en un fenómeno que alimenta una masa silenciosa de personas y que crece a medida que su música se expone.
Hoy 9 de julio de 2009, el músico que más discos ha debido vender en Mallorca es un completo desconocido que se llama Aaron Lordson y toca en la calle. Y, paradojas de la vida, lo hace sin subvenciones, sin apoyos empresariales, sin SGAEs ni ministras que protegen a sus amigos. Aaron Lordson expone sus canciones en la calle todos los días para tener el reconocimiento de un público que de entrada le ignora para finalmente quedar rendido a su voz y presencia.
Las canciones de Aaron Lordson explican por qué la música es el lenguaje universal por excelencia, por qué la música es un motor de emociones que no requiere mayores explicaciones. Por eso personas anónimas se paran unos minutos a contemplar y comprar un cd de Aaron Lordson cuando gracias a las nuevas tecnologías es absurdo hacerlo hoy en día. Que la industria musical sea capaz de despreciar el talento de músicos como Aaron Lordson es, viendo el panorama musical, algo previsible. Que la industria musical no sea capaz de canalizar el valor comercial que un tipo como Aaron Lordson posee es preocupante.
La voz de Aaron Lordson resuena entre las calles de Palma pero un día no muy lejano Aaron Lordson guardará su guitarra en su funda y se marchará a Barcelona, donde reside, o a otro lugar a compartir sus canciones con otras gentes. Si observas a un hombre negro, con una arrebatadora voz que se impone sobre el ruido de la calle, que canta.
P.D.1: Aaron Lordson ocupa cada mañana uno de los bancos situados enfrente de la Iglesia de Sant Miquel. Pacientemente empieza a desgranar por espacio de una hora canciones que están cambiando por unos días el tranquilo discurrir del casco antiguo de Ciutat. Aaron Lordson estará disponible hasta el mes de octubre en la iglesia de Sant Miquel.